Los personajes de "Los Pazos de Ulloa"

Margaret Shepard

     En Los Pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán, un tema dominante es la asociación de los personajes con símbolos u objetos, animados e inanimados. Dentro de este tema, hay que diferencias tres subtemas que afectan a los personajes masculinos frente a femeninos, a la Sagrada Familia y a la ciudad frente a aldea. Todos juntos definen los personajes de la novela y ayudan al lector a entender mejor las personalidades y la época en general.
         Las diferencias entre las culturas de la ciudad y de la aldea son grandes y también en el papel de la mujer en los dos lugares. Sabel, la amante de Don Pedro e hija de Primtivo se la describe como "la reina de aquella pequeña corte (46)" que refleja su propia poder en la aldea. Aunque Sabel es una mujer, ella trabaja dentro de los límites de su sexo para controlar todo lo que puede.  Usa su sensualidad para ganar control en la aldea. Por ejemplo, después del casamiento de Don Pedro con Nucha, ella todavía puede tener relaciones con él aunque el amo ya tenga una esposa.  Este control muestra el papel más dominante que tiene Sabel en comparación con las otras mujeres en la novela. Las hermanas de Nucha cuando conocen a Don Pedro demuestran su deseo para servirle a él pero Sabel es quien la sirve. Nucha es lo opuesto a Sabel en su papel; es una mujer típica de esta época. Ella es la pintura de inocencia y es comparada con la Virgen María y con la religión en general. Julián recomienda a Nucha como esposa de Don Pedro porque ella es la mejor de las hermanas desde el punto de vista religioso.  Julián dice que ella es "el tipo ideal de la bíblica esposa (139)".  Ella tiene un casamiento sin amor figurativamente como María ha tenido un casamiento sin amor (físico) lo que la asemeja a la Virgen. También ella tiene una afinidad para ser madre de un niño --en esta caso de una niña-- y como María es conocida como la madre de todos los cristianos.
         Julián tiene otro papel religioso en la novela y eso es su similitud con José. Julián es la pieza perdida en esta reconstrucción de la Sagrada Familia. Él ama a Nucha pero en el sentido bíblico. Es muy similar a la relación entre María y José porque es un amor sin sexo, un amor inocente. También Julián tiene el talento de ser un buen padre para la hija de Don Pedro y Nucha. Esa situación tiene que ver con la Sagrada Familia porque José fue el padre de Jesús pero no participó en su concepción. La falta del sexo en sus relaciones muestra su carácter femenino con que se le dota a Fermín. Su cuerpo no está dedicado al placer como ocurre con otros personajes masculinos como Don Pedro sino que a la pasividad tan propia de la condición femenina.
         La presencia de la barbarie es vista en los personajes de Don Pedro y Primitivo. Al principio de la novela nuestro primero conocimiento de Primitivo y Don Pedro es cuando acaban de regresar de una caza. La idea de cazar es una asociación directa con barbarie como en las primeras años del mundo cuando personas tenían que caza para comida, por ejemplo. Refuerza la idea que la aldea representa la barbarie. Julián, que es de la ciudad, es avisado sobre la barbarie de Don Pedro antes de conocerlo. "Encontrará usted a mi sobrino bastante adocenadoÖLa aldea, cuando se cría uno en ella y no sale de ella jamás, envilece, empobrece, y embrutece (25)".  El contraste de las ideas de la ciudad y la aldea demuestra este concepto de barbaridad en términos de un extranjero. Pardo Bazán se vale, también, de objetos como perros y escopetas en referencia a los dos personajes masculinos para fortalecer esta imagen. Los perros y escopetas están asociadas con esta barbarie de la aldea y tiene relación con la caza porque los dos son necesarios en una caza.
         Los subtemas se reúnen en una manera que muestra las personalidades de los personajes en la novela. Con su inversión de personajes masculinos y femeninos, su asociación de personas con la Sagrada Familia, y sus comparaciones con la aldea con la barbarie, Bazán pinta una pintura perfecta de la vida durante este tiempo. También, sus referencias a símbolos u objetos en su desarrollo de los personajes ayudan el lector en su conocimiento del relato.
 
 

Bibliografía

Pardo Bazán, Emilia. Los Pazos de Ulloa. 2ª ed. Madrid: Cátedra, 1999.

June,2000