El viaje espiritual de Benina por Madrid y la sociedad española

Leslie Conn

        "Si Misericordia parece ser el centro de la obra de Galdós, Nina lo es de Misericordia. Un centro abierto, el lugar donde se hace la vida en medio de tanta historia. Porque Nina es un personaje único en el mundo de Galdós, único también en la novela española. Puesto que está en el centro de la acción, llevando sobre sí la carga de todo lo que sucede, es entre todos el responsable... Nina, por lo contrario, no pretende responsabilidad alguna y sobre ella cae, está cayendo continuamente. La señora representa el coro de la tragedia y el antagonista y aun la voz del destino que hubiera dejado de ser mudo. Un destino cristianizado al fin y al cabo y que por ello habla, aunque sea para pedir cuentas, reprochar... para culpar, en vez del destino trágico --griego-- que se comporta como una abstracción, como una resistencia extrema. Para el protagonista de [la] tragedia..., en la medida que la haya, el destino se corporeiza de algún modo y tiene palabra y voz.î (Zambrano 41)

         Aunque la obra de Pérez Galdós titulada Misericordia (1897) no tiene todos los elementos necesarios de una novela picaresca tradicional, por varias razones se la puede clasificar como una novela picaresca moderna. Primero, tiene muchos elementos temáticos de la picaresca, entre los cuales se incluye el tema del viaje espiritual de la protagonista principal, quien es en este caso Benina. Además, es lógico que Misericordia sea semejante a la literatura española del siglo XVI porque es precisamente a finales del siglo XIX cuando en España se producen circunstancias paralelas en las que aparecieron las primeras novelas picarescas varios siglos atrás. El Madrid y la sociedad española contemporánea de Galdós que atraviesa Benina está de nuevo bastante influenciada por la presencia de una nueva clase, la clase media, y sobre todo, por una sociedad urbana nueva. En el XIX la sociedad sufre muchos cambios que llevan a la sociedad a estar en caos. Es también irónico que la sociedad española vuelva estar en caos, y como consecuencia y respuesta, aparecen las novelas del estilo picaresco; esto coincide no sólo con el descubrimiento de América sino también con su pérdida. Las condiciones socioeconómicas y culturales de los siglos XV y XVI resultan en parte semejantes a las del siglo XIX. Por ello no es sorprendente que la "nueva" novela "realista" de Galdós, se parezca a la picaresca. Misericordia nace de condiciones muy parecidas, y hacen casi la misma crítica de la sociedad. Según el género, a través del viaje espiritual, la protagonista alcanza a tener mucha relación con personajes de todos los niveles socioeconómicos de su sociedad. Curiosamente, el viaje de Benina es típico del género. Ella es el personaje principal y proviene de una clase marginada, trabaja como mendiga y a pesar de su estatus invisible y poco importante, alcanza a conocer casi todos los rincones y niveles  de la sociedad de Madrid. Aunque en la obra de Galdós el uso del vocabulario cotidiano tiene más propósito costumbrista, para conservar la intrahistoria de la época, el contenido coloquial es muy típico y está muy presente en Misericordia.
         Como suele pasar, el pícaro no puede penetrar en la vida de los demás; suele denunciar su tipo de vida, es rechazado por los demás y no le queda otro remedio que quedarse fuera de los hábitos y costumbres de la sociedad. Mas a través de su viaje, el pícaro tiene una vida alternativa. Y desde su posición extrema puede hablar y dar perspectiva de los defectos de la sociedad. En cierto modo, algo muy parecido pasa con Benina y la sociedad de Madrid. Ella, como mendiga, queda fuera del comercio normal y participa en una vida alternativa. Se ve eso todavía más cuando se examina su propósito de vida. Al contrario que los demás, ella no vive ni para lo temporal, ni lo material. Benina vive en la pobreza económica y se sacrifica por el bienestar de los demás. El viaje de Benina es un viaje de caridad y amor hacia el  prójimo.
        Los elementos picarescos hacen entender fácilmente el personaje de Benina como protagonista. Se facilitan comentarios acerca de su viaje espiritual y de los propósitos de dicho viaje por Madrid, como representante de la sociedad española en su conjunto. Primero, tanto el pícaro clásico como Benina apenas llegan a ser reconocidos como miembros de la sociedad. Benina no tiene rango y trabaja como una mendiga. Pero como el pícaro, ella desde su posición marginada y alejada, tiene mucha más perspectiva para ver la decadencia de la sociedad en la cual vive y recorre. También como en el pícaro clásico, Lazarillo de Tormes, tiene un socio/compañero principal que en este caso es Almudena, el cual es también ciego, pero observador atento de la espiritualidad de la sociedad a través de su viaje por la ciudad.
        Los elementos picarescos de Misericordia son significantes porque a través de ellos se subrayan varios elementos; se ve que se abre mas rápidamente la interpretación a los posibles propósitos de la novela. Sin embargo, lo antipicaresco de Benina es que no ha nacido bajo condiciones tan miserables, y no es hasta que las cosas le van muy mal a su ama, doña Paca, que en secreto Benina elige por si misma sacrificar su vida para dar vida, o por lo menos sustancia, a los demás. Frente al pícaro típico, ella tiene su vida (aunque con muy pocos recursos económicos) y hace su viaje por propia voluntad, no porque no le queda otro remedio. Ella no estaba destinada a la vida picaresca desde su nacimiento, como suele pasar a los pícaros clásicos y estereotípicos, sino que ella eligió vivirla, a causa de las circunstancias que le rodean. Por lo cual en ella se ve la evolución del papel y de la autobiografía del pícaro. Benina se puede poner en relación con los recientes movimientos del siglo XIX, el determinismo y el naturalismo. Es decir, en la cuasi picaresca de Galdós, Benina es un individuo que domina su vida y su destino, y no lo contrario. De hecho, como acabamos de señalar, es posible que el viaje de Benina no se asocie tanto como el de un pícaro sino como el otro más claramente espiritual, el del misticismo, otra alternativa que también floreció en el siglo XVI, y que comparte orígenes y problemas sociales.
        Más que el viaje pícaro, es probable que también se pueda asociar a Benina con un viaje místico hacia la santificación espiritual porque al fin y al cabo, ambos obras de la picaresca y del misticismo tienen propósitos literarios y muchos elementos parecidas. Ambos, los pícaros y los místicos, denuncian la vida del momento y critican la crisis moral, espiritual y económica de la sociedad de su época. Además en el viaje de Benina desde la casa de la señora Paquita por las calles de Madrid hasta las puertas de la parroquia de San Sebastián, encontramos un vocabulario del misticismo cristiano. Abajo hay dos ejemplos:
         1º: "La vida mendicante de Nina en la novela se ha vista como un vía crucis, el paralelo Benigna-Cristo ha sido ampliamente estudiado por la crítica. Gustavo Correa escribe, muy acertadamente: ìEl trayecto recorrido es una ascensión continua, cuya meta final es la imitación de Jesucristo. El camino de la mendicidad es, para Benina, camino de santificación y la conduce a un angelismo que sobrenaturaliza su persona y la hace superior a todos los demás seres de la tierra." (García Lorenzo 46)
         2º: "Y desde allí, desde esa simplicidad [de sacrificarse para los demás], actuaba Nina yendo y viniendo. Las distancias que su autor la presenta recorriendo día a día, atravesando Madrid de punta a cabo, son trasunto de esas otras distancias que no se recorren; de ese conjugar verdad por mentira, por conjugar verdad y realidad, verdad de la vida, la verdad viviente... Bajaba y subía las cuestas, las escaleras, atravesaba la Ciudad, trababa con las mas diversas gentes, sólo por necesidad. Y respiraba, respiraba sin cesar mientras hacia todo eso. Porque el hacerlo, el ir de un lado para otro trayendo y llevando era el trasunto, en la "realidad de la vida", de lo que ella hacia en la verdad, entre la verdad de la vida y la múltiple, ambigua, fragmentaria realidad. Entre la verdad que ya no manda porque en ella se va, que se ha convertido en media donde se respira, y la realidad que más que nunca opone su ambigua resistencia." (Zambrano 74)
         En resumen, el viaje espiritual de Benina es también como el del pícaro de una picaresca, "el tema del viaje y del vagabundeo, ligado al deseo de conocer el mundo y a un sentimiento (¿ilusorio?) de libertad" (Souiller 89). Sin duda alguna, se ve en la obra que Benina también tiene, algo más, esa libertad espiritual que no deja que ni las reglas sociales ni la pobreza material le dominen. Ella elige morir según sus propias necesidades para dar vida a los demás; esto hace pensar que su recompensa le llegaá, no en este mundo, sino según su fe cristiana y su misticismo, en la nueva vida con Dios y Jesucristo. Benina se va pareciendo tanto a Jesucristo que le da también la autoridad de hacer milagros y bendecir a la gente mientras camina por la ciudad/sociedad. Al final de la novela, con un espíritu semejante a Jesucristo en su viaje espiritual, Benina tuteando a Juliana le dice: "Yo no soy santa. Pero tus niños están buenos y no padecen ningún mal (un milagroso)... No llores... y ahora vete a tu casa, y no vuelvas a pecar" (Misericordia 318). Sin duda por la figura y el viaje espiritual de Benina a través de las vidas de las varias clases socioeconómicas de Madrid y España, se puede hacer una crítica de los problemas sociales de la sociedad española de la segunda mitad del siglo XIX y más aún, de la crisis social y de identidad y de espiritualidad de la época.

Bibliografía

Pérez Galdós, Benito. Misericordia. Ed. Luciano García  Lorenzo. Madrid: Cátedra,
        1995.
Souiller, Didier. La novela picaresca. Trad. Beatriz  Pillado-Salas. México. Fondo de
        Cultura Económica, 1985.
Zambrano, María. La España de Galdós. Madrid, Taurus, 1959.
 

June 2000